Cuando alguien busca información sobre vino natural, vino ecológico o vino biodinámico, normalmente no lo hace por curiosidad abstracta. Lo hace porque quiere entender qué está bebiendo, cómo se ha elaborado ese vino y si encaja con sus valores, su estilo de vida o su manera de entender la alimentación.
En Parés Baltà convivimos desde hace muchos años con estos conceptos, no como etiquetas comerciales, sino como formas reales de trabajar, tanto en el viñedo como en la bodega. Por eso creemos que tiene sentido explicarlo con calma, sin simplificar en exceso ni caer en dogmas.
Este artículo nace con una voluntad muy clara: poner orden, aclarar diferencias y ayudarte a tomar decisiones informadas cuando eliges una botella de vino.
¿Por qué cada vez se habla más de vinos ecológicos, biodinámicos y naturales?
Durante mucho tiempo, en el mundo del vino se ha hablado principalmente de variedades, denominaciones de origen y puntuaciones. Hoy, sin embargo, cada vez más personas se hacen una pregunta previa: ¿cómo se ha hecho este vino? ¿quién lo ha hecho?
Este cambio tiene mucho que ver con una preocupación creciente por la salud, el medio ambiente y la transparencia en los procesos alimentarios. De esta preocupación también nace el famoso QR de valores nutricionales que ya vemos en muchas etiquetas de alimentos y bebidas.
Igual que ha pasado con otros alimentos, el consumidor quiere saber qué y quién hay detrás del producto, no solo el resultado final.
En el caso del vino, esto ha hecho que conceptos como ecológico, biodinámico o “sin sulfitos añadidos” entren en la conversación. A menudo se utilizan como si fueran sinónimos, cuando en realidad se refieren a momentos distintos del proceso: algunos hablan de cómo se cuidda el viñedo, otros de cómo se elabora el vino en la bodega.
También hay que decirlo: no todo lo que suena “natural” o “eco” lo es realmente. Por eso es tan importante entender qué significa cada término, qué garantías ofrece y qué límites tiene.
Por qué nos parece importante explicarlo desde la bodega
Desde dentro de una bodega, estos conceptos no son teóricos. Son decisiones diarias que afectan a cómo cuidamos la viña, cómo vendimiamos la uva, qué productos utilizamos o decidimos no utilizar en la bodega, y qué queremos ofrecer a las personas que confían en nosotros.
En Parés Baltà no entendemos el vino como un producto industrial, sino como un alimento vivo, estrechamente ligado al territorio y a la añada. Por eso trabajamos con viñedos ecológicos y biodinámicos, elaboramos vinos ecológicos y biodinámicos certificados, vinos naturales sin sulfitos añadidos, y todos nuestros vinos son veganos.
No todos los vinos deben ser iguales, ni todas las elaboraciones deben seguir el mismo camino. Lo que sí creemos imprescindible es que el consumidor tenga información clara y honesta para decidir qué quiere beber.
Con este artículo queremos precisamente eso: explicar, con palabras sencillas pero rigurosas, qué significa cada concepto y cómo conviven dentro de un mismo proyecto familiar como el nuestro.



¿Qué es un vino ecológico?
Cuando hablamos de vino ecológico, nos referimos, ante todo, a cómo se cultiva el viñedo. Es un concepto que nace en el campo y que tiene como objetivo obtener uva sana sin recurrir a la química de síntesis (productos químicos).
Un vino ecológico es un vino elaborado a partir de uvas cultivadas según los criterios de la agricultura ecológica certificada. Esto significa que, durante todo el ciclo de la viña, no se utilizan herbicidas químicos, ni pesticidas de síntesis, ni fertilizantes químicos artificiales.
En su lugar, se trabaja con prácticas que buscan respetar el suelo, la planta y el entorno, favoreciendo el equilibrio natural del viñedo.
¿Qué implica la agricultura ecológica en la práctica?
Trabajar en ecológico no es simplemente “no echar productos”. Implica una manera distinta de entender la viticultura:
- cuidar la fertilidad del suelo a largo plazo
- aceptar que no todas las añadas son iguales
- observar mucho la viña e intervenir solo cuando hace falta
- asumir más riesgo a cambio de coherencia
En la viña, esto significa más trabajo manual, más presencia en el campo y menos soluciones rápidas. Pero también significa uvas más equilibradas, que llegan a la bodega con una calidad que después permite intervenir menos en la elaboración del vino.
¿Y qué pasa en bodega con un vino ecológico?
Una vez la uva entra en bodega, también hay regulaciones a seguir de acuerdo con el organismo gestor CCPAE. La normativa ecológica nos obliga a cumplir los siguientes parámetros:
- limita el uso de aditivos enológicos
- regula las cantidades máximas de sulfitos añadidos
- exige trazabilidad y controles constantes
A diferencia del vino convencional o no certificado, el vino ecológico pone el foco en acompañar el vino, no en corregirlo constantemente. Esto no significa ausencia total de intervención, sino intervención consciente y justificada.
La certificación ecológica: por qué es importante
Un aspecto clave del vino ecológico es que está certificado por organismos oficiales independientes. Esta certificación garantiza que lo que dice la etiqueta no es solo una declaración de intenciones, sino un compromiso verificable año tras año.
En Parés Baltà apostamos por la agricultura ecológica hace ya más de 20 años. Estamos certificados como bodega ecológica desde el año 2003, cuando todavía éramos muy pocos los que creíamos que este debía ser el camino.
Con el tiempo, la ecología se ha convertido en un estándar más habitual, pero para nosotros sigue siendo la base imprescindible. Sin una viña trabajada en ecológico, no tiene sentido hablar ni de biodinámica ni, aún menos, de vino natural.
¿Es el vino ecológico más saludable?
Es una pregunta muy habitual, y conviene responderla con rigor. El vino ecológico:
- reduce la exposición a residuos químicos
- parte de uvas más sanas
- es más coherente con una alimentación consciente
No se trata de hacer afirmaciones milagrosas, sino de entender que la calidad de la uva es clave. Un buen vino empieza siempre en la viña, y la agricultura ecológica es una manera clara de poner la salud del suelo, de la planta y de las personas en el centro.
¿Qué es un vino biodinámico?
Si la agricultura ecológica es la base, la biodinámica es un paso más allá. No sustituye la ecología, sino que la profundiza y la complementa. Parte de la idea de que la viña no es solo un conjunto de cepas, sino un ecosistema vivo, en constante relación con el suelo, el clima, las plantas, los animales y las personas que trabajan en él.
La biodinámica se practica en la viña y tiene como objetivo reforzar la vitalidad del suelo y de la planta, para que la uva llegue al momento de la vendimia sana, equilibrada, viva y expresiva.
La viña como un organismo vivo
Trabajar en biodinámica significa observar mucho e intervenir poco, pero con mucha precisión. No se busca “corregir” problemas, sino prevenirlos a través del equilibrio natural y la observación.
En la práctica, esto implica:
- suelos vivos, ricos en microorganismos
- viñas más resistentes a enfermedades y al estrés climático
- uvas más equilibradas, con buena maduración y acidez natural
Un suelo vivo no es solo un soporte para la viña: es el origen del carácter del vino.
Los preparados biodinámicos y el calendario lunar
Uno de los aspectos más conocidos de la biodinámica es el uso de preparados naturales y el trabajo siguiendo los ritmos del calendario lunar. Estos elementos a menudo generan curiosidad (y también escepticismo), pero para nosotros tienen sentido cuando se entienden como herramientas para estimular la vida del suelo y de la planta, no como recetas mágicas.
Los preparados se utilizan en dosis muy pequeñas y tienen como finalidad:
- mejorar la estructura del suelo
- favorecer la actividad microbiana
- ayudar a la viña a expresarse con más equilibrio
El calendario lunar, por su parte, nos ayuda a ordenar el trabajo en la viña, eligiendo los momentos más adecuados para cada tarea, por ejemplo, la poda, la limpieza del corral o la plantación de nuevas cepas.
La certificación biodinámica: rigor y coherencia
Igual que ocurre con la agricultura ecológica, la biodinámica también puede estar certificada. En nuestro caso, trabajamos con biodinámica certificada por Demeter desde el año 2013, siendo una de las bodegas pioneras en aplicar y certificar este método de manera continuada.
La certificación Demeter es exigente porque no solo evalúa prácticas concretas, sino una coherencia global del proyecto: cómo se trabaja la viña, cómo se cuida el entorno y qué respeto hay por el ritmo natural de la tierra.
¿Qué relación tiene la biodinámica con el vino natural?
La biodinámica no obliga a hacer vino natural, pero lo hace posible. Cuando la uva llega a bodega sana, equilibrada y llena de vida, se pueden tomar decisiones como:
- realizar fermentaciones espontáneas con más seguridad
- reducir intervenciones
- elaborar vinos sin sulfitos añadidos
En este sentido, la biodinámica es una gran aliada del vino natural, porque pone toda la energía en hacer bien el trabajo en la viña, que es donde realmente empieza el vino.
Por qué apostamos por la biodinámica en Parés Baltà
En Parés Baltà empezamos a practicar la agricultura biodinámica porque buscábamos una manera de mejorar la salud de nuestras viñas a largo plazo, obtener uvas con más expresión y equilibrio y ser coherentes con nuestro objetivo de hacer vino saludable para las personas.
No vemos la biodinámica como un dogma, sino como una herramienta que nos ayuda a escuchar mejor la viña y a tomar decisiones más conscientes, año tras año.



¿Qué es un vino natural?
El vino natural es, probablemente, el concepto que genera más preguntas y, a la vez, más confusiones. No existe una definición legal única ni una certificación oficial que lo regule, y esto hace que a menudo se mezclen ideas, mitos y medias verdades.
De forma sencilla, podemos decir que un vino natural es un vino elaborado con la mínima intervención posible en bodega, con el objetivo de que sea una expresión directa de la uva, de la viña y de la añada.
Es importante matizar algo: teóricamente, un vino natural podría elaborarse a partir de uva trabajada de manera convencional. En la práctica, sin embargo, esto tiene poco sentido. Si la uva se ha cultivado con herbicidas, pesticidas o fertilizantes químicos, difícilmente se puede hacer después un vino sin intervenciones ni correcciones. Por eso, la gran mayoría de vinos naturales nacen de viñedos ecológicos o biodinámicos (certificados o no), donde la uva llega a bodega sana y equilibrada.
¿Qué caracteriza un vino natural en bodega?
La elaboración de un vino natural parte de algunos principios clave:
- fermentación con levaduras autóctonas, las propias de la uva y de la bodega
- ausencia de aditivos enológicos
- no se utilizan clarificantes de origen animal ni productos sintéticos
- no se realizan correcciones artificiales de color, aroma o estructura
- intervenciones mínimas, solo cuando son estrictamente necesarias
Y un punto fundamental:
Un vino natural es siempre sin sulfitos añadidos
Los vinos naturales no llevan sulfitos añadidos. Aun así, pueden contener pequeñas cantidades de sulfitos de origen natural, generados por las propias levaduras durante la fermentación alcohólica. Se ha tomado el valor de 10 mg/L como máximo producido de forma natural por las levaduras. (La piel de la uva tiene levaduras; esta parte de la piel se llama pruina).
Los sulfitos añadidos se utilizan habitualmente como conservante, ya que actúan como antioxidante del vino y antibacteriano, eliminando cualquier tipo de levadura o bacteria que pueda estropear el vino. En el vino natural, la protección del vino es primordial para conseguir que mantenga sus aromas propios y no se desarrollen alteraciones provocadas por levaduras o bacterias que persistan en el medio. El trabajo cuidadoso en bodega es lo más importante.
Nuestro camino con el vino natural en Parés Baltà
En Parés Baltà elaboramos vino natural sin sulfitos añadidos de manera continuada desde el año 2013.
El primer vino natural que elaboramos fue Amphora Roja, un vino que marcó un antes y un después en nuestra forma de entender la vinificación y que sigue siendo una referencia de nuestro proyecto, donde la innovación y la experimentación juegan un papel fundamental.
La biodinámica nos ha permitido tener viñas más equilibradas, suelos más vivos y uvas con una energía y una calidad que hacen posible elaborar vinos sin sulfitos añadidos con garantías.



¿Por qué hacemos vino ecológico, biodinámico, natural y vegano?
Porque queremos hacer un vino saludable para las personas, honesto con su origen y coherente con la manera en que trabajamos la tierra.
Por supuesto, no todos los vinos deben ser naturales, pero creemos que es importante que esta opción exista y que esté bien explicada.
Para nosotros, el vino natural no es una moda, sino una consecuencia lógica de:
- una viticultura ecológica y biodinámica
- un respeto absoluto por la uva
una voluntad de transparencia con quien bebe nuestros vinos.
¿Què vino es el “mejor”?
Esta es una de las preguntas más habituales, y también una de las más difíciles de responder con un sí o un no. Más que hablar de mejor o peor, preferimos hablar de coherencia, transparencia y adecuación al momento y a la persona que lo bebe.
Un vino ecológico bien hecho, un biodinámico equilibrado o un vino natural bien elaborado pueden ser grandes vinos. Lo que marca la diferencia no es la etiqueta, sino la manera de trabajar y el respeto por la uva.
En definitiva: no son etiquetas, sino una manera de hacer
Después de hablar de vino ecológico, vino biodinámico y vino natural, es fácil caer en la tentación de querer ponerlos en un ranking. Pero la realidad es otra: no son categorías que compitan, sino maneras distintas de acompañar el camino del vino.
Para nosotros, todo empieza en la viña. Sin una uva sana, equilibrada y trabajada con respeto, no tiene sentido hablar ni de biodinámica ni, aún menos, de vinos sin sulfitos añadidos. Por eso, en Parés Baltà la agricultura ecológica es la base, la biodinámica es una herramienta para ir más allá, y el vino natural es una decisión enológica que tomamos con responsabilidad, año tras año.
No todos los vinos deben ser iguales ni todas las personas buscan lo mismo. Lo que sí creemos imprescindible es que haya claridad, honestidad y coherencia. Saber qué hay detrás de una botella permite disfrutarla más y elegir con criterio.
Hacer vino, para nosotros, es eso: escuchar la viña, respetar el tiempo y ofrecer vinos que sean buenos, coherentes y saludables para las personas.
¿El vino natural es siempre ecológico o biodinámico?
No necesariamente. No hay una definición legal del vino natural, y teóricamente podría elaborarse a partir de uva trabajada de manera convencional. En la práctica, sin embargo, hacer vino natural sin una viña ecológica o biodinámica tiene poco sentido, porque sin una uva sana es muy difícil intervenir poco en bodega.
¿Los vinos naturales llevan sulfitos?
Los vinos naturales no llevan sulfitos añadidos. Aun así, pueden contener pequeñas cantidades de sulfitos de origen natural, generados durante la fermentación alcohólica.
¿El vino ecológico es más saludable?
El vino ecológico parte de uvas cultivadas sin productos químicos de síntesis, lo que reduce la exposición a residuos y es más coherente con una alimentación consciente. No se trata de promesas milagrosas, sino de entender que una uva más sana es la base de un mejor vino.
¿Todos los vinos ecológicos son veganos?
No. Algunos vinos ecológicos utilizan clarificantes de origen animal. Por eso es importante consultar al productor. En nuestro caso, todos los vinos de Parés Baltà son veganos, ya que no utilizamos clarificantes de origen animal en ninguna elaboración.


