Un Patrimonio único

Un patrimonio único

La calidad de un vino comienza en la viña y la misión del enólogo es mimar y transferir toda esa calidad de la viña a la botella.
En Parés Baltà creemos que cada vino debe expresar las singularidades del lugar donde han crecido sus uvas. Disfrutamos de un patrimonio único que tiene una gran influencia en nuestros vinos y nos gustaría compartir algunos de sus secretos:

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Los viñedos de Parés Baltà disfrutan de una diversidad de microclimas que nos permiten cultivar cada variedad de uva en la zona donde la vid puede expresar todo su carácter y personalidad.

Estos microclimas están influenciados por la latitud, la altitud, la pluviometría, laproximidad al mar o al río y la exposición al sol que tienen los viñedos.

Nuestros viñedos van de los 170 metros hasta casi los 800 metros de altitud sobre el nivel del mar, separados entre ellos por tan solo 10km. Esto hace que la zona más elevada tenga una oscilación térmica mucho mayor con temperaturas de 3 a 4 grados más bajas, motivo por el cual la maduración y vendimia se realizan entre 4 y 6 semanas más tarde.

Además, el río Foix nace en nuestro valle, dejando en su curso a sus dos lados las terrazas donde crecen algunos de nuestros viñedos.

El tipo de suelo donde crecen los viñedos tiene una influencia vital en el carácter que luego tendrán los vinos. Los mejores suelos suelen ser pobres en materia orgánica, y a esto, en nuestro caso, se le añade que tenemos una gran diversidad de suelos: zonas calcáreas, otras arcillosas, zonas extremadamente ricas en fósiles marinos, juntamente con una gran diversidad de texturas de suelos: zonas extremadamente pedregosas, unas con cantos muy agudos y cortantes y otras de cantos redondos, antiguos lechos de ríos de hace millones de años…

La zona rica en fósiles marinos es la más próxima al mar y hace millones de años estaba bajo el mar. Este tipo de suelo se caracteriza por ser muy permeable y retener poco el agua. Esto hace que las cepas sufran bastante y las pequeñas cantidades de uva que producen tengan mucho sabor y concentración.

Es sabido que la calidad del vino empieza en las uvas. En Parés Baltà somos amantes del cultivo de las variedades autóctonas como la Garnacha, el Xarel·lo, el Macabeu y la Parellada, buscando su máxima expresión y carácter.

Además de las variedades de uvas citadas, y gracias a la diversidad de microclimas y suelos que tenemos, en las zonas más altas y frías (400-800 metros) cultivamos Chardonnay, Sauvignon Blanc, Gewürztraminer, Pinot Noir, Mencía, Merlot, y en las zonas más bajas y cálidas (170-350 metros de altitud) tenemos viñedos de Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah, Tempranillo, Cabernet Franc, Muscat, Petit Verdot y Touriga Nacional.

Algunas las elaboramos como varietales, mientras otras las utilizamos para el assamblage, aportando cada uva complejidad, personalidad y elegancia a los vinos.